Maximus Proit


viernes, enero 30, 2004  

El tipo evolucionó y nació con un control remoto adentro de la cabeza. El aparato se conecta con el exterior a través de dos botones que están disimulados atrás de cada oreja. Cuando alguna conversación se torna peligrosamente intrascendente, el hombre no tiene más que apretar el botón de Apagado para que ya ningún ruido estropee su naciente calma. Y así, con una sonrisa pacífica pintada en la cara y los ojos achinados por el dulce adormecimiento que lo envuelve, puede seguir las horas que sean necesarias, asintiendo suavemente y mirando los ademanes y el movimiento de la boca sin sonido de cualquier mujer que sólo sepa hablar de ella, de sus cosas y de lo bella que es. Al final y cuando vuelve a la soledad de su casa pulsa el otro botón, el de Encendido.


Fin



Gracias a todos los que pasaron por esta página. La armé en diciembre de 2002 y hasta diciembre del año pasado estuve escribiendo en ella con distinta suerte. hoy, y aunque sigo escribiendo con la idea (ingenua tal vez) de publicar en algún momento, no tengo tiempo para dedicarle al blog. Quería despedirme de todos aquellos que me brindaron su amistad y también de los que pasaron por acá esporádicamente, saludar a los que me alentaron a seguir escribiendo y a quienes me criticaron. a todos gracias y bueno, tal vez algún día, con más tiempo o con otros proyectos volvamos a vernos. los seguiré visitando.
suerte

Sr 100 Cadaveres